” La escultura es el arte de la inteligencia ”
Picasso
Archive for January, 2006
por Juan José Martín G.
La escultura es una realidad plástica que posee a la vez un contenido mental. Una gran parte de las esculturas de nuestra época es expresión del poder puramente imaginativo del artista, del «arte por el arte». Pero en la perspectiva histórica lo habitual es que la escultura nazca de un encargo, de una persona o entidad, y con la intención de incidir ideológicamente sobre el público con un tema determinado. Conocer los temas de las obras contribuye necesariamente a esclarecer la esencia de la escultura. Lo cual quiere decir que si valiéndose de principios generales como los ya expuestos, el público está en condiciones de hacer una apreciación global de la escultura, no lo está, en cambio, para alcanzar los valores últimos que encarna.
Un tema es un condicionante que se ofrece al escultor, y del que se desprende un «contenido» (simbólico, psicológico ideológico). Las formas que emplee tienen que responder a estas exigencias. Tema, contenido y forma establecen una secuencia en la concepción y realización de la escultura.
El estudio del tema y su significado, que afecta naturalmente a todas las artes «figurativas» y por ende a la escultura, ha dado origen a una nutrida bibliografía.
De Juan José Martín González
En comentario anteriores de días pasados se hizo hincapíe en lo que era una Escultura, ahora para seguir complementado ese concepto y lleguemos algún día a entender ese Bello mundo de la Escultura , continuamos ahora estudiando de este mismo autor , lo que es :
El instrumental
Se comprende mejor la escultura al saber cómo se ha realizado la obra, al conocer la técnica empleada. El resultado no se produce por azar, es la culminación de un procedimiento. El contemplador debe sentir curiosidad, y no ha de conformarse con las consecuencias extraídas de la mera apreciación visual.
La mayoría de las herramientas son punzantes o cortantes. El artista ataca la materia presionando la herramienta directamente o golpeándola con un martillo. Frente al esfuerzo mental que guía al pincel del pintor, el esfuerzo del escultor es fundamentalmente físico. A la lucha con la dureza del material hay que añadir la incomodidad que supone moverse en torno del bloque y accionarlo con las manos. El escultor, frente al pintor, es un «obrero». Ésta es la razón que adujeron los detractores de la escultura para separarla de las artes liberales. Pero lejos de desacreditarla, la materialidad del esfuerzo es algo que ennoblece a la escultura. Sin duda, esto determina que el porcentaje de escultores sea escaso si se compara con el de aquellos que se consagran a actividades artísticas menos esforzadas.
destaco está gran noticia de interes mundial
“Cézanne in Provence”. Washington, hasta el 7/05/06
Los lugares de Cézanne
La National Gallery of Art inicia los actos de conmemoración de “Cézanne 2006″
Del 29 de enero al 7 de mayo de 2006, en la National Gallery of Art de Washington
Del 9 de junio al 17 de septiembre de 2006, en el Musée Granet, Aix-en-ProvenceOrganiza: National Gallery of Art, Washington; Musée Granet, Aix-en-Provence; Communauté du Pays d’Aix; Aix-en-Provence y la Réunion des musées nationaux, París
Patrocina: Daimler-Chrysler Corporation Fund
Comisarios: Philip Conisbee (National Gallery of Art, Washington) y Denis Coutagne (Musée Granet, Aix-en-Provence)
Obras: 87 óleos, 29 acuarelas y 2 litografías
FERNANDO CHUECA GOITIA De la Real Academia de Bellas Artes.
Belleza, según el diccionario de la Real Academia Española, es la propiedad de las cosas que nos hace amarlas, infundiendo en nosotros deleite espiritual. Esta propiedad existe en la naturaleza y en las obras literarias y artísticas. La belleza absoluta sólo reside en Dios.
Según otras acepciones, la belleza es la que adorna a una mujer notable por su hermosura.
Belleza artística es la que se produce de modo cabal y conforme a los principios estéticos por imitación de la naturaleza o por intuición del espíritu.
Se llama también belleza ideal al prototipo, modelo o ejemplar de belleza que sirve de norma al artista en sus creaciones. Esto de la belleza ideal era algo que usaban los estéticos platónicos o platonizantes.
En sentido figurado, decir bellezas es decir unas cosas con gracia y primor.
En una época se entendía como ideal de belleza el que habían alcanzado los griegos. No en balde, los griegos fueron los creadores de la escultura del cuerpo humano como ideal arquetípico. El cuerpo de Apolo o de Venus es, por sí mismo, el triunfo absoluto del desnudo puro. Aquello que no fuera griego era, hasta cierto punto, bárbaro, propio de países remotos y exóticos, dónde nos acechaban como a Ulises, extraños y malsanos encantos y la peligrosa fascinación de Circe.
Este ideal de la belleza griega se ha ido transformando con el tiempo, y el cristianismo, que ha considerado el desnudo como algo pagano, ha dado la primacía al vestido, y los santos apóstoles y profetas del arte románico se estilizan con sus largas y plegadas vestiduras en los pórticos de las iglesias. El arte gótico persiste en la misma imaginería, dulcificando un tanto las proporciones y cadencias. Tiene que llegar el Renacimiento para volver, en cierto modo, a proclamar el ideal clásico que será vulnerado más tarde en el barroco.
por Paola L. Fraticola
del libro “Estética, historia y fundamentos”
Hablamos de filosofía del arte; pero ¿qué es el arte?.
En su sentido más amplio, el arte incluye todo lo hecho por el hombre, en contraposición con las obras de la naturaleza. En este sentido, las obras pictóricas, las casas, los reactores atómicos, las ciudades, las cajas de cerillas, los barcos y los montones de basura, son arte; mientras que los árboles, los animales, las estrellas y las olas del mar, no lo son. En esta misma orientación afirmó André Gide que «la sola cosa no natural en el mundo es una obra de arte», y en este sentido preciso su afirmación constituye una tautología.
La cualidad de estar hecho por el hombre constituye una condición necesaria para que un objeto sea denominado obra de arte. Si lo que considerábamos pieza de escultura resulta ser un trozo de madera a la deriva, podemos seguir considerándolo como objeto artístico, y podrá seguir siendo tan bello (o feo) como antes, pero va no será una obra de arte.Otras condiciones restrictivas, sin embargo, son mucho más discutibles: se han dado innumerables definiciones de «arte» en la historia de la teoría estética, y de la mayor parte de ellas puede afirmarse que estamos más seguros de la condición artística o no de determinada obra, que de que las definiciones dadas sean satisfactorias. Como con tantos otros términos (por ejemplo: «romanticismo»), estamos más seguros de la denotación del término (i.e., de lo que abarca) que de su designación (i.e., el criterio por el que ciertas obras podrían ser incluidas y otras excluidas).
Por otro lado, como veremos en seguida, muchas definiciones de arte se formulan desde la perspectiva de alguna teoría concreta del arte y, consiguientemente, dependen de la exactitud de esa teoría. La mayor parte de las teorías deben considerarse como generalizaciones sobre el arte, por el estilo de ésta: «todo lo que constituye una obra de arte posee también tales y tales características», más que como definiciones susceptibles de servirnos de punto de partida. Esa generalización, en realidad, cuando utiliza el término «arte», presupone algún significado existente ya en el término, más que asignárselo por vez primera. Quienes “definen” así el arte, deben presuponer alguna definición en cierto modo aproximada del término, so pena de que sus lectores ignoren por completo a qué se refiere la generalización.

Hoy en el blog Diario del Viajero, hay una invitación a realizar un tour virtual por la cuna de la civilización, algunos de los paisajes yel arte que se puede observar allí es un buen complemento a los enlaces sobre grecia y su cultura que he ido recopilando, así pues, que los invito tambíen a recorrer [Virtualmente] a Grecia.
Por Miguel Angel Buonarroti
Escrito en el verano de 1533.Reelaborado en varios folios, y con variantes. Se supone dirigido a Cavalieri (en cuyo clima se halla), aunque una de las variantes, en el primer verso del segundo terceto,,en lugarde leer signor -señor- diga donna-señora.
No sé si es la deseada luz
de su primer autor, que el alma siente,
o si entre la memoria de la gente
alguna otra beldad brilla en el corazón;
o si fama o algún sueño lo produce
manifiesto a los ojos, al corazón presente,
de sí dejando un no sé qué ardiente
que quizá es lo que me lleve a llorar.
Lo que siento, lo que busco y me guía
en mí no está; ni bien sé mirar donde
encontrarlo pueda, aunque alguien me quiera mostrar.
Esto,señor, me ocurre tras de verte,
un dulce amargo, un sí y no me mueve:
Y no dudo que de tus ojos vendrá.
El arte es el placer de un espíritu que penetra en la naturaleza y descubre que también ésta tiene alma.
A. Rodin
Del boletín digital de la revista masdarte.com les comparto esta noticia :
Entre el hombre y el genio
A la admiración por el artista y al misterio suscitado en torno al hombre, que ha despertado siempre la figura de Leonardo da Vinci, se le une ahora el conocimiento del lado más íntimo del personaje. Leonardo. El vuelo de la mente, es el título de una nueva y exitosa biografía que sobre el polifacético creador italiano ha editado Taurus. En ella, Charles Nicholl nos descubre pensamientos y costumbres de Leonardo, desconocidas hasta la fecha, que el escritor ha descifrado a partir del estudio detallado de documentos de la época, de los cuadernos del propio artista y de algunas de sus obras que son analizadas en el texto.
Leonardo. El vuelo de la mente
Título: Leonardo. El vuelo de la mente
Autor: Charles Nicholl
Editorial: Taurus, 2005
Charles Nicholl (1950) es conocido por su interés en temáticas biográficas, históricas y de viajes, las cuales siempre quedan de alguna manera entrelazadas en sus libros. En la actualidad, cuenta con una decena de publicaciones que lo consolidan como un escritor profundamente documentado, y el caso de esta biografía de Leonardo es una buena ilustración de ello. Tras haber dedicado más de cinco años de investigación, Nicholl ofrece una lectura íntima de uno de los grandes genios y artistas de todos los tiempos, Leonardo da Vinci. Sus penurias locales, su vida en el taller de Verrochio o sus relaciones con grandes artistas y personajes de la época –como Miguel Ángel, los Borgia o los Médici-, son vistas por el autor inglés en este trabajo. Todo ello lo ha llevado a descubrir aspectos desconocidos del gran pintor, que son mostrados a la luz del proceso creativo de obras tan importantes como La última cena o la Mona Lisa, por sólo nombrar algunas.
“Leonardo. El vuelo de la mente” ofrece, sin duda, un atractivo retrato de esta figura plural que más allá de su inventiva se destacó en áreas tan diversas como la música, la filosofía, el dibujo y por supuesto, la pintura, pero de quien poco se sabe de sus aspectos más personales. De esta manera, el investigador inglés quiere aportar un vuelo sobre la mente del genio renacentista, dando a conocer elementos hasta ahora no desvelados de Leonardo que llevan al lector a su cotidianidad más pedestre, a su manías más personales y a vivencias no divulgadas hasta ahora, obtenidas de una copiosa revisión de documentos y manuscritos de muy diverso tipo.


