Filosofía del arte

por Paola L. Fraticola
del libro “Estética, historia y fundamentos”
Hablamos de filosofía del arte; pero ¿qué es el arte?.

En su sentido más amplio, el arte incluye todo lo hecho por el hombre, en contraposición con las obras de la naturaleza. En este sentido, las obras pictóricas, las casas, los reactores atómicos, las ciudades, las cajas de cerillas, los barcos y los montones de basura, son arte; mientras que los árboles, los animales, las estrellas y las olas del mar, no lo son. En esta misma orientación afirmó André Gide que «la sola cosa no natural en el mundo es una obra de arte», y en este sentido preciso su afirmación constituye una tautología.
La cualidad de estar hecho por el hombre constituye una condición necesaria para que un objeto sea denominado obra de arte. Si lo que considerábamos pieza de escultura resulta ser un trozo de madera a la deriva, podemos seguir considerándolo como objeto artístico, y podrá seguir siendo tan bello (o feo) como antes, pero va no será una obra de arte.

Otras condiciones restrictivas, sin embargo, son mucho más discutibles: se han dado innumerables definiciones de «arte» en la historia de la teoría estética, y de la mayor parte de ellas puede afirmarse que estamos más seguros de la condición artística o no de determinada obra, que de que las definiciones dadas sean satisfactorias. Como con tantos otros términos (por ejemplo: «romanticismo»), estamos más seguros de la denotación del término (i.e., de lo que abarca) que de su designación (i.e., el criterio por el que ciertas obras podrían ser incluidas y otras excluidas).
Por otro lado, como veremos en seguida, muchas definiciones de arte se formulan desde la perspectiva de alguna teoría concreta del arte y, consiguientemente, dependen de la exactitud de esa teoría. La mayor parte de las teorías deben considerarse como generalizaciones sobre el arte, por el estilo de ésta: «todo lo que constituye una obra de arte posee también tales y tales características», más que como definiciones susceptibles de servirnos de punto de partida. Esa generalización, en realidad, cuando utiliza el término «arte», presupone algún significado existente ya en el término, más que asignárselo por vez primera. Quienes “definen” así el arte, deben presuponer alguna definición en cierto modo aproximada del término, so pena de que sus lectores ignoren por completo a qué se refiere la generalización.


En cualquier caso, en la teoría estética nos ocupamos de una clase de objetos mucho más limitada que el inmenso conjunto de cosas hechas por el hombre; o, con mayor precisión tal vez, de una función más reducida de objetos. Nos ocupamos de las cosas hechas por el hombre sólo en cuanto pueden ser contempladas estéticamente. Ahora bien, puede ocurrir que todos los objetos sean susceptibles de tal contemplación, pero es absolutamente cierto que no todos (o al menos no todos igualmente) superarán el escrutinio estético. Es también absolutamente cierto que hay muchas formas de mirar
los objetos hechos por el hombre, distintas de la forma estética. Se necesita, pues, estrechar el campo para excluir, si no la inmensa mayoría de los objetos confeccionados por el hombre, al menos la mayor parte de las formas de contemplarlos.

A) Nos ocuparemos primero de las llamadas (un tanto desafortunadamente acaso) bellas artes. Las bellas artes pueden distinguirse del arte en sentido amplio, diciendo que los objetos de las mismas fueron creados para ser vistos, leídos o escuchados estéticamente. La pintura se hizo para ser contemplada, estudiada, disfrutada, saboreada, no para utilizarla como adornos de paredes o de mesas. Sin embargo, distinguir una clase de objetos sólo por la intención de sus creadores, es siempre peligroso: resulta a menudo difícil saber cuál fue esa intención, y a veces ocurre que la intención era muy distinta de la que uno creyó deducir de la contemplación del objeto.
Cierto arte -incluidas tal vez algunas de las obras más importantes- nació con la finalidad de convertir a los hombres al cristianismo o al comunismo, o para edificar
y ennoblecer sus caracteres, más que para ser contemplado estéticamente.

El hecho de que ciertos templos egipcios se construyesen para honrar a la diosa Isis, no impide que los contemplemos como obras de arte; y hoy los consideramos de una forma que probablemente difiera mucho de la intención original de sus diseñadores y arquitectos.
La característica más sostenible de las bellas artes no es lo que intentaron hacer sus autores, sino cómo actúan hoy en nuestra experiencia. ¿Qué podemos hacer con
las sinfonías aparte de oírlas y disfrutarlas? ¿Para qué más sirven? Actúan provocando respuestas estéticas en los oyentes, y no de otra forma distintiva. En consecuencia, las obras incluidas en las bellas artes pueden definirse como aquellos objetos hechos por el hombre que, de una manera absoluta o primaria, !tctúan estéticamente en la experiencia humana.

B) Como opuestas a las bellas artes, podemos distinguir las históricamente llamadas artes «útiles». Todos los objetos de las artes útiles tienen alguna finalidad en la vida del hombre, distinta de la de su contemplación estética. Los automóviles, los vasos de cristal, las cestas, los floreros, las artesanías de todas las clases, e innumerables cosas más, son ejemplos de arte útil. Muchas de ellas agradan a los ojos estéticamente sensibles, pero todas tienen alguna finalidad no estética, y al contemplarlas no puede olvidarse su función práctica.

Hay, desde luego, casos «intermedios», entre los cuales la arquitectura tal vez sea el principal. Algunos han sostenido que la arquitectura es ante todo y primariamente una bella arte, que los edificios son primariamente objetos estéticos y sólo incidentalmente sirven para vivir o tributar culto en ellos; otros, por el contrario, sostienen que son primariamente objetos útiles, y que su función estética es incidental. Éste ha sido un tema muy controvertido entre los mismos arquitectos: el departamento de arquitectura de algunas universidades forma parte de la escuela de artes liberales, y en otras de la
escuela de ingeniería.

Cuando un objeto estético es también útil, la relación de su función principal con su carácter estético es algo importante. La controversia sobre el funcionalismo en el arte tiene mucho que ver con la relación entre las funciones práctica y estética. La cuestión debatida es si la forma debería seguir siempre a la función, o si la forma del objeto debería considerarse con relativa independencia de la función práctica que tiene. Con respecto a las obras de bellas artes, hacia las que los filósofos del arte han orientado generalmente su atención, este problema no se plantea, porque es en este campo donde el carácter estético de los objetos, sea cual fuere, existe sin aditamentos.

3 Responses to “Filosofía del arte”


  1. 1 christian brito sanchez

    quetal paola en lo personal mepare tu trabajo muy interesantesobre todo el de andy warhol y y me gustaria saber si cuantas con un poco mas de informacion acerca de el no se si tengas algunas entrevistas criticas sobre el, sobre su trabajo.

    es muy importante para mi ya q soy estudiante de diseño grafico y me estoy basando en su trabajo para resolver mi tesis profecional. Estoy por titularme en un año y laverdad es q me seria de mucha ayuda si me pudieras mandar ma informacion acerca de el.

    te lo agradeseria muchisimo en verdad. esperando tu pronta respuesta te mando un saludo y una felisitacion y admiracion por tu trabajo. es muy interesante

    te dejo dos cuentas de correo electronico:

    inmortal3000@hotmail.com
    biketrok@yahoo.com.mx

  2. 2 PACO CHIKA

    Hola Paola:

    Verdaderamente, no se que escribirte.
    Solamente unas pobres palabras de agradecimineto y admiración a alguien que conoce de una forma tan profunda el arte y la parte que me toca: el Pop Art.
    Como sabes, en España aun no se le da el reconocimiento artístico que se le otorga en otros paises debido posiblemente, al gran peso de los grandes maestros de nuestra pinacoteca nacional aunque afortunadaemente eso está cambiando y actualmente se le empieza a considerar un poco más en serio o eso me parece a mi .

    Visita mi web.
    Espero que que te guste mi trabajo o al menos parte del mismo.

    Un saludo.

    Paco Chika

  3. 3 Dr. W. Wolf

    PACO CHIKA – POP ART

    Paco Chika se sirve de la gran calidad de sus retratos para proponer con sus personajes rescatados del mundo del arte, de la política o del cine, situaciones irónicas y hasta disparatadas que les hace más cercanos.

    El juego entre el tema y la composición, gracias a la apariencia de pseudofotografía que en algunos casos o de viñeta de cómic en otros. El gran formato de los cuadros, los colores vibrantes y el magnetismo de los personajes elegidos, que aun siendo o no mitos son elevados a la categoría de iconos y el ingenioso concepto de sus composiciones hacen que su obra más reciente le señale como uno de los referentes más destacables actualmente dentro del Pop Art en España.

    Sin embargo, la obra de Paco Chika es tan propia y particular que, aunque comience en el estilo de Pop y sea encasillable en el mismo, está empapado de una impronta personal y artística de gran genialidad y que anuncia de forma incipiente todo lo contrario a un estancamiento.

    Sin duda, su obra es tan absolutamente recomendable que los amantes del arte y de la buena pintura no deben perder, por la singularidad y agudeza de este artista irrepetible.

    Dr. W. Wolf

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