por Miguel Angel Buonarotti
Escrito alrededor de 1533. Frey pensaba el soneto escrito para una mujer, tras la muerte de Vittoria Colonna. Girardi, por la caligrafía y el tono, lo adelanta varios años, situándolo entre los dedicados a Cavalieri.
Del dulce llanto al reír doloroso
de una eterna a una paz muy corta
he caído: pues donde verdad calla,
el sentido domina sobre quien de ella huido.
No sé si de mi corazón o de tu rostro
viene del mal la culpa, que desagrada menos
mientras crece, o de la antorcha ardiente
de esos ojos tuyos robados al paraíso.
No es tu belleza una cosa mortal,
sino en el cielo hecha y aquí divina;
en la que yo al perder ardo y me conforto,
pues junto a ti no ha de ser de otro modo.
Si esas armas el cielo a mi morir destina,
¿quién, si muero, culpable te diría?
por Julián Peragón
Cada vez que hablamos de lo bello nos viene la imagen de que no estamos hablando de lo esencial del objeto sino de su superficie, de la impresión que nos causa su forma. Creemos que el mundo de lo sensible está divorciado de lo suprasensible y no nos imaginamos la belleza como camino de crecimiento personal o como vía de realización espiritual.
Es cierto que como grupo social estamos sometidos a unas creencias y a unas pautas de gusto y que el bagaje de calificativos que nos han inculcado está polarizado, siguiendo una visión maniqueista de la vida, en bueno-malo, agradable-desagradable, adecuado-inadecuado, bonito-feo, etc. Es como si las cosas y los seres tuvieran una etiqueta indeleble, una marca, un estigma que los condenara o los magnificara por encima de toda medida. Algo es bello, feo, mediocre independientemente de nuestra mirada, obviando el momento, el universo que encarna o el proceso que representa. Pero en la medida en que hemos madurado como personas hemos ahondado más allá de la imagen superficial a la que nos tiene acostumbrados los medios de comunicación donde lo bello se identifica con un cuerpo desnudo al fondo de una botella de perfume, o en la perfección inmaculada de un coche aerodinámico.
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Hace unos días me encontré con este enlace desde allí se puede navegar por el Coliseo, Roma y algunos otros lugares como el Museo di Storia Naturale entre otros.
Los invito a darse un paseo por Italia, bien vale la pena.. lo único que se necesita es tener Apple Quicktime y listo.
por Juan José Martín González
Expresar, es el objetivo del arte. Pero el re pertorio que se ofrece es ilimitado, de lo más «próximo a la realidad a lo más distante. Esto es así ya desde la prehistoria. Realismo y abstracción se alternan constantemente en la evolución artística, y cualquiera que sea la postura que se adopte, ello no es decisivo, pues lo que cuenta es el potencial inventivo.
Tomar la realidad por modelo ha sido actitud habitual del artista y la suprema realidad, para un escultor es el cuerpo humano. El estudio de éste se profundizó durante el Renacimiento con la disección de cadáveres. En el si glo XIX estaba muy extendido el procedimiento del vaciado, que obtenía previamente un molde sumergiendo el cuerpo en una masa blanda que se iba endureciendo lentamente. La difusión de esta práctica indujo a dudar de la legitimidad creativa de aquellos escultores que sin utilizarla conseguían resultados de gran verosimilitud. Rodin fue objeto de injustos ataques por este motivo, a pesar de que nunca utilizó este procedimiento. El estudio del cuerpo humano, sujeto esencial en la obra escultórica, presenta diversas facetas. La Primera es la puramente anatómica. Así, en el Renacimiento los libros de anatomía se convierten en obras de continua consulta para los escultores. Destacan las obras de Vesalio y del español Juan Valverde de Amusco. Pero la anatomía remite a un funcionamiento, a la fisiología. El cuerpo humano es una máquina cuyo funcionamiento el escultor debe conocer. Leonardo da Vinci sintió gran interés por la mecánica corporal, hecho que ha quedado reflejado en sus observaciones y, sobre todo, en sus diseños.
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por ANA MARÍA PRECKLER
Toda obra de arte, todo arte, induce o debería inducir a la reflexión a plantearse cuestiones decisivas. ¿Es posible aplicar la Razón Vital orteguiana al arte? ¿Y más concretamente al arte de nuestros días? Si el arte es un reflejo de la vida, si el arte resulta una interpretación de la realidad,y si la Razón Vital es la unión de la razón y la Vida humana, siendo ésta la realidad radical personal o colectiva —Razon Vital y Razón Históricas respectivas—, la Razón Vital de Ortega puede y debe ir unida al arte. Como en toda vida, en el arte existe un presente, un pasado y un futuro. El presente abarca el momento de la creación, plasmación y exposición inmediata. El pasado consiste en la historia del arte. El futuro es la visión artística larga y duradera,proyectiva, potencial. El presente artístico sería el pensamiento, la idea, la inspiración, la imaginación y la consecución de la obra en un tiempo actual inmediato. ¿Y la vida? La vida resulta inseparable del arte.
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por Manuel Domínguez Guerra
Muy al contrario de lo que se cree, el verdadero artista rara vez elige el asunto de su obra. El entusiasmo necesario para arrancar sólo es posible cuando la idea le resulta excitante, emocionante; por lo que, más que de elegirla, se trata de detectarla. Una vez precisada en el planteamiento inicial, el trabajo del artista consiste sobre todo en obedecer lo que la obra le manda y darle lo que le pide; para lo que resultan muy inadecuados los delirios de grandeza y los arrebatos de libertad.
por Miguel Angel Buonarroti
Escrito entre junio y octubre de 1533, al dorso de un fragmento de carta de Miguel Angel a Sebastiano del Piombo, y referido, muy probablemente, a Cavalieri.
Si fuese el fuego igual a la belleza
de vuestros ojos, que de ellos sale,
no habría en el mundo región tan helada
que no ardiese cual dardo encendido.
Mas el cielo, piadoso a nuestros males,
de toda la beldad que en vos comparte,
la visiva virtud cela y divide
por la vida aquietar mortal y áspera.
No es pues igual el fuego a la belleza,
ya que se enllama y enamora sólo
de lo bello celeste que él conozca.
Y así ocurre, señor, en la edad mía:
si no veis que por vos ardo y muero,
es que mi poca fuerza poco inflama.
de sus COMENTARIOS
El famoso escultor Ghiberti fué asimismo el primer historiador del arte del Renacimiento, sus Comentarios tratan de la historia del arte antiguo y moderno, y de teoría y técnica. Partes extensas de la obra están compiladas o traducidas –no sin errores–de Plinio, Vitruvio, Vitello y otras autoridades clásicas o medievales. Otras son altamente originales e interesantes. Probablemente Ghiberti deseaba componer un tratado completo sobre el arte combinando lo que sabía por propia experiencia con lo que había encontrado en los libros, y la muerte le impidió pulirlo y corregirlo.
EDUCACION DEL ARTISTA
hacia 1400-1450
El pintor –y el Escultor también– debe estar instruído en todas estas artes liberales:
Gramática, Perspectiva, Geometría, Historia, Filosofía, Anatomía, Medicina, Teoría del dibujo, Astronomía, Aritmética.