por Manuel Domínguez Guerra
Muy al contrario de lo que se cree, el verdadero artista rara vez elige el asunto de su obra. El entusiasmo necesario para arrancar sólo es posible cuando la idea le resulta excitante, emocionante; por lo que, más que de elegirla, se trata de detectarla. Una vez precisada en el planteamiento inicial, el trabajo del artista consiste sobre todo en obedecer lo que la obra le manda y darle lo que le pide; para lo que resultan muy inadecuados los delirios de grandeza y los arrebatos de libertad.


0 Responses to “PARA PENSAR”