Por Miguel Angel Buonarroti
Escrito hacia 1534. Editores antiguos lo suponían dirigido a Victoria Colonna, y consiguientemente posterior en fecha. Frey —y con mayor precisión Girardi— lo sitúan entre los destinados a Cavalieri.
Más querido me soy que nunca he sido;
desde que en mi corazón estás muy más yo valgo,
como piedra que después de ser tallada
de más precio es que en su primer escollo.
O como escrito o pintado papel o folio
que más se mira que un pedazo o trozo,
tal en mí ocurre, desde que fui el blanco
señalado por tu rostro, de lo que no me daño.
Seguro con esa marca en todo sitio
estoy, como quien lleva armas o talismanes,
que cualquier peligro hacen venir a poco.
Fuerte soy contra el agua y contra el fuego,
con tu señal reilumino al invidente,
y con mi esputo sano los venenos.


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