Oscar Wilde: El arte por el arte .

Oscar Wilde fue uno de los personajes más controvertidos de la literatura inglesa. Debido a su innovación literaria esteticista fue juzgado de inmoral pagando un precio demasiado alto.
Oscar O´Flahertie Wills Wilde nació en el año 1854 en Dublín, Irlanda. Cursó sus estudios en la Universidad de Oxford. Proveniente de una familia culta y con un buen posicionamiento económico, en su hogar se solían dar reuniones en las cuales se discutía de literatura, arte y música. A partir de aquí, empieza a cautivar su espíritu crítico.

Sus obras literarias fueron forjadas netamente en la época victoriana, donde la moral y el puritanismo eran pilares muy fuertes, y estrictamente respetados por toda la sociedad. Sin embargo, Wilde toma una postura irónica, burlándose de los prejuiciosos ojos ingleses, reflejado claramente su juicio en “El fantasma de Canterville” y “La importancia de llamarse Ernesto”.
Es en Londres dónde se impregna de nuevas corrientes ideológicas, adhiriendo a la idea esteticista de “el arte por el arte”, que considera al arte no como la forma de contar hechos, sino como un camino para “inventar resaltando los poderes supremos de la imaginación, y a una nueva moralidad fundada en la belleza y en la alegría”.

En 1882 Wilde realiza una gira de conferencias por Estados Unidos, dónde expone sus ideas sobre el arte, convirtiéndose en una suerte de apóstol del esteticismo.
Comienza en esos años un período de intensa producción, publica poemas y “Vera” un melodrama, en 1883: “La duquesa de Padua” en 1891, “El Príncipe Feliz” y otras historias en 1888; “La casa de las granadas”, y “El crimen de Lord Artur Saville” en 1891; entre otras. Debemos destacar “El Retrato de Dorian Grey”, novela que inauguró una nueva forma de hacer literatura, dueña de una sensibilidad que no remite a los géneros sexuales, lo suficientemente moderna para la época como para indignar a los moralistas.
El rechazo de quienes no lo aceptan se manifiesta: Oscar Wilde es acusado de homosexualidad por las cartas encontradas dirigidas a Lord Arthur Douglas. Es condenado a dos años de prisión con trabajos forzados, donde escribe “La balada de la cárcel de Reading “y la larga carta “De Profundis”. Luego de este castigo se exilia en Francia bajo el nombre de Sebastián Melmoth; vive allí hasta sus últimos días bajo el más espeso y oscuro manto, el del anonimato.
Oscar Wilde nos brindó en sus obras toda la libertad y frescura que le permitiía su imaginación, con su arma característica, la ironía, empleada sigilosamente. Basándose en ella realizó las mas serias críticas de la época a la sociedad Inglesa, pero pagó carísimo las consecuencias de su innovadora visión artística.
Este prólogo de su única novela revela su posición frente al arte:

“El retrato de Dorian Grey – Prologo.
” El artista es el creador de cosas bellas. Revelar el arte y ocultar al artista es la finalidad del arte.
El crítico es el que puede traducir de un modo distinto o con un nuevo procedimiento su impresión sobre las cosas bellas.
La más elevada, así como la más baja de las formas de crítica son una manera de autobiografía. Los que encuentran intenciones feas en cosas bellas están corrompidos sin ser encantadores. Esto es un defecto.
Los que encuentran bellas intenciones en cosas bellas son cultos. A estos les queda la esperanza.
Existen los elegidos para quienes las cosas bellas significan únicamente belleza.
Un libro no es, en modo alguno, moral o inmoral. Los libros están bien o mal escritos. Esto es todo.
La aversión del siglo XIX por el Realismo es la rabia del Calibán viendo su cara en un espejo.
La aversión del siglo XIX por el Romanticismo es la rabia del Calibán no viendo su propia cara en un espejo.
La vida moral del hombre forma parte del tema para el artista, pero la moralidad del arte consiste en el uso perfecto de un medio imperfecto. Ningún artista desea probar nada. Hasta las cosas ciertas, pueden ser probadas.
Ningún artista tiene simpatías éticas. Una simpatía ética en un artista constituye un amaneramiento imperdonable de estilo.
Ningún artista es nunca morboso. El artista puede expresarlo todo.
Pensamiento y lenguaje son para el artista instrumentos de un arte.
Vicio y virtud son para el artista materiales de un arte.
Visto desde el punto de vista de la forma, el modelo de todas las artes es el del músico. Desde el punto de vista del sentimiento, la profesión del actor.
Todo arte es, a la vez, superficie y símbolo.
Los que buscan bajo la superficie, lo hacen a su propio riesgo.
Los que intentan descifrar el símbolo lo hacen también a su propio riesgo.
Es al espectador, y no a la vida, a quién refleja realmente el arte.
La diversidad de opiniones sobre una obra de arte indica que una obra es nueva, compleja y vital. Cuando los críticos difieren, el artista está de acuerdo consigo mismo.
Podemos perdonar a un hombre el haber hecho una cosa útil en tanto que no la admire. La única disculpa de haber hecho una cosa inútil es admirarla intensamente. Todo arte es completamente inútil.”

Oscar Wilde
Laura Obredor. en Proyecto Arje

3 Responses to “Oscar Wilde: El arte por el arte .”


  1. 1 Laura Obredor

    Estoy muy contenta de que todavía esté circulando esta nota por internet, ya que la escribí cuando tenía 17 años y fueron mis primeros pasos dentro de la profesión periodística. Aunque debo reconocer que está basada en una serie de análisis publicados dentro del ámbito literario, los cuales no fueron reseñados no recuerdo si fue una omisión personal o del editor.

  2. 2 tamara

    me gusto mucho el cuento del fantasma de canterbil y
    otras obras muy famosas mencanta la literatura

  3. 3 Andrés

    Muy interesante encontrar algo sobre Oscar Wilde en internet. Creo que es uno de esos escritores que más allá de su gran genio, logra algo que pocos pueden. Hacer reir con altura y un mensaje implicito!

    Saludos!

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