SONETO LXXIII / Por Miguel Ángel Buonarroti
Escrito en 1555.
SONETO LXXIII
Cargado de años y de pecados lleno y con tan triste uso enraizado y fuerte, cerca me veo de una y otra muerte, y aún nutro el corazón de ese veneno. Fuerzas me faltan en este cieno para cambiar de vida, amor, hábito o suerte, sin tu divina y luminosa escolta, de todo falaz camino guía y freno. Caro Señor mío, no basta que anhele el cielo para que resulte el alma, como al principio, de la nada hecha. Antes que del cuerpo la arranques y despojes, acórtame tan alta y yerta vía, y mi vuelta será más clara y cierta.