Tomás de Aquino (siglo XIII)

Comentario a los nombres divinos, IV, 6

 

Así como muchas piedras son convenientes la una a la otra y de ellas nace la casa, igualmente todas las partes del universo convienen para explicar su existencia, por la misma razón se dice que no solo a la belleza se debe que cada cosa se mantenga igual a sí misma, sino también que todas juntas establezcan recíproca comunión cada una según sus propias propiedades.