Por ENRICO CRISPOLTI

Emile-Antoine Bourdelle nació en Montauban el 30 de octubre de 1861. Su abuelo paterno había sido pastor de cabras, como Bourdelle mismo siempre recordará. Su padre, como el de Rouault, fue ebanista. Se .casó en segundas nupcias, a los cuarenta años, con una “bella y tímida campesina rústica”.

Su personalidad se formó alrededor de esta cepa originaria, de rural y natural materialidad. Bourdelle recordará: “Quercy es el lugar más hermoso del mundo. Allí pasaba mis vacaciones, corriendo a las cabras, tallando maderas rústicas y, a veces, divirtiéndome al cocer en el horno, junto con el pan, figuras de  arcilla.

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Todavía no sabía leer y ya cantaba extrañas canciones a mis cabras, tocaba la flauta a la sombra de las encinas y les contaba historias inverosímiles a mis amigos, los pastores”.

A los trece años abandonó la escuela para ayudar en el trabajo a su padre quien desde la guerra de 1870, bajo sospecha de tener ideas demasiado liberales -por otra parte ya manifestadas en los sucesos de 1848-, había caído en desgracia en la opinión de su clientela. Al trabajar con gran habilidad en copias de muebles antiguos y en decoraciones en madera, el joven EmileAntoine favorecía la economía de la empresa paterna y al mismo tiempo iba adquiriendo una experiencia cada vez mayor como modelador, experiencia acrecentada por la presencia de los tallistas tolosanos que frecuentaban el taller y por sus estudios nocturnos en la escuela municipal de dibujo. En 1876, dos influyentes montaubaneses le permitieron obtener una beca para asistir a la Escuela de Bellas Artes de Tolosa, donde, en breve lapso, el temperamento independiente de Bourdelle y su rechazo de los cánones escolásticos lo llevaría a enfrentarse con sus maestros. En esa oportunidad sufrió su primera crisis de soledad, Él mismo explicará: “Llegado a Bellas Artes, permanecí seis meses sin que ninguno de mis compañeros conociera el tono de mi voz. Estaba forzado a ponerme esa máscara para ocultar mi sensibilidad de fuego”.

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Durante las vacaciones pasadas en Montauban, correspondientes a esos años de estudio en Tolosa -período concluido en 1884- Bourdelle modeló distintos retratos de amigos y protectores que son sus primeras obras firmadas y fechadas. La Tolosa medieval dejará una huella imborrable en la primera formación del artista. “Las grandiosas piedras, la tierra, las maderas de las viejas ruinas tolosanas y el amor que siempre torturó mi corazón -dirá posteriormente- son las dos fuerzas activas, las dos fuentes cuyo torrente siguió mi espíritu. ”

En 1884, Bourdelle se traslada a París luego de obtener una nueva beca de la Municipalidad de Montauban. Superado un examen de ingreso en la Escuela de Bellas Artes -donde entra en el taller de Falguiere y trabaja también con Dalou-, se instala en un gran taller en el Impasse du Maine, donde vivirá y trabajará durante cuarenta y cinco años. Actualmente es la sede del Museo Bourdelle; la calle donde está tomó su nombre. Ese mismo año expone en el Salón de los Artistas Franceses. Dos años después abandona la Escuela de Bellas Artes confesando a Falguiere: “Es preciso que a los treinta años haya dado mi medida y para mí, el trabajo es el camino, es la vida”. Comienzan las dificultades materiales pero Bourdelle las afronta entregándose plenamente a su trabajo. La venta de dibujos de la galería Goupil, donde trabaja Theo van Gogh, significa para él una gran ayuda.

Se encuentra con Verlaine, conoce a Moreas y a Félicien Champsaur, cuyo retrato y el de sus parientes le permite obtener en 1891 un vivo éxito en el Salón de la Sociedad Nacional de Bellas Artes. En 1888 comienza a estudiar el tema del retrato. de Beethoven, elaborado hasta 1929. En 1893 empieza a trabajar en el Monumento a los Caídos en la guerra de 1870 (lámina 1; véanse diversos bocetos en las láminas VIII a XI), erigido en Montauban en 1902. Es su primera empresa monumental de gran relieve.

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En ese mismo año Bourdelle ingresa como ayudante en el taller de Rodin. Es un momento decisivo en su vida profesional. el momento de su afirmación. El encuentro con Rodin, en cuyo estudio permanece hasta 1908, se funda en una recíproca estima y en una libre colaboración por parte de Bourdelle (que interviene en Los burgueses de Calais y en el Balzac). En 1900, abre una academia de escultura con Rodin y Desbois. Ese mismo año decora el Teatro del Museo Grévin. Cinco años después, en la galeria del fundidor Hébrard, realiza su primera muestra individual cuye, catálogo tiene un prefacio escrito por Elie Faure.

Su actividad es intensísima. En 1909 comienza a enseñar en La Grande Chaumiere. En 1910 expone su famoso Hércules arquero.

Entre 1911 y 1913 realiza la compleja decoración del Teatro de los Campos Elíseos. En 1912 comienza a estudiar el Monumento ecuestre al General Alvear, su otra gran empresa monumental que será inaugurada en Buenos Aires en 1925. En efecto, Bourdelle es, sobre todo, un escultor de monumentos aunque, en esos años, también sus retratos son muy notables. Unos meses antes de su muerte, acaecida en Vésinet el 1 de octubre de 1929, fue inaugurado el Monumento a Mickiewicz en Place de l’Alma. Bourdelle está ya en la cumbre de su fama. Entre sus amigos se cuentan a Anatole France, Bergson, Clemenceau, Faure, Verhaeren y Unamuno.

En 1931, en una gran retrospectiva en el Musée de l’Orangerie, se intenta una primera sistematización de su vastísima obra. Otras importantes retrospectivas tendrán lugar en 1953 en la Maison de la Penséf’ Francais en París; en 1960, en el Wallraf-Richartz Museum de Colonia y en 1961-1962 la muestra circulante en Canadá y en los Estados Unidos.

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